Vinculan captura de ‘LaTuta’ con reacomodo de Murillo y Arely Gómez

Para algunos diarios extranjeros la detención de Servando “La Tuta” Gómez Martínez, líder de la organización criminal Los Caballeros Templarios.

Representa un “raro estímulo” para el asediado gobierno de Enrique Peña Nieto, cuya credibilidad ha sido severamente mermada por la desaparición de 43 normalistas, y los escándalos de corrupción y tráfico de influencias. Otros medios sugieren que el golpe contra La Tuta.

Puede ser una distracción mediática en la primera reorganización del gabinete. Los Ángeles Times dice que el arresto de la Tuta representa un “raro estímulo” para el “asediado” presidente Enrique Peña Nieto. Dice que también el viernes el “acosado” procurador General Jesús Murillo Karam.


“Fue forzado a renunciar después de meses de criticas virulentas” de que malogró la investigación del secuestro y presunto asesinato de 43 normalistas.

La corresponsal en México del diario angelino, Tracy Wilkinson, observa que se trata de la primera reorganización del gabinete peñista, el cual ha estado batallando para restaurar su credibilidad después de una serie de “apabullantes controversias“, incluidos alegatos de conflicto de interés que tocan al Presidente y su primer círculo.

Dice que Murillo Karam se convirtió en el “pararrayos” de cuestionamientos sobre la política gubernamental en materia de seguridad, violencia y corrupción.

Se espera que su sucesor sea la Senadora Arely Gómez, una vieja militante del PRI, de quien se sabe tiene vínculos familiares con el “poderoso cuasi-monopolio televisivoTelevisa”. Dice que “algunos ya cuestionan la capacidad de Gómez para ser imparcial.”

Murillo, continúa Los Angeles Times, se convirtió en “fuente de indignación” popular, como quedó evidenciado en el hashtag “ya me cansé”, que se volvió viral cuando cortó abruptamente una conferencia de prensa sobre los 43 estudiantes con esa frase. Su frase “… fue reflejo de la insensibilidad que él, y por extensión el gobierno, mostraron hacia los estudiantes provenientes de familias pobres, rurales y mayormente de izquierda”.

La nota concluye diciendo que el gobierno de EPN enfrenta su peor crisis política desde que tomó posesión hace dos años y se halla bajo presión para hacer cambios significativos que pudieran restablecer la confianza pública. “La tasa de aprobación del EPN está en su peor nivel. Pero (EPN) ha resistido escuchar las demandas”.

Arely Gómez, aliada política de EPN, con escasa experiencia

Por su parte, The New York Times en nota titulada “Captura de Capo, Mini Victoria para México,” también vincula la detención de La Tuta con el reacomodo de Murillo Karam, al observar que el hoy ex procurador fue “agudamente criticado” por el manejo de varios casos de alto perfil. Comenta que Arely Gómez, una “popular senadora” del partido de EPN, “tiene poca experiencia en temas del crimen organizado”.

Para el diario, los casos de Tlataya y los 43 normalistas, exhibieron la falta de credibilidad de Murillo Karam. Fue criticado por aceptar inicialmente la explicación del ejercito sobre la matanza de 22 personas en Tlataya, versión que fue cuestionada por medios de comunicación y la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

En cuanto a los 43, dice que Murillo primero descartó el caso por presuntamente tratarse de un delito del orden común, pero luego reculó y dio la versión de que fueron detenidos por la policía local,entregados a un grupo criminal, asesinados y quemados, todo por órdenes del alcalde de Iguala. Sin embargo, dice The New York Times, “los críticos observan que la investigación dependió demasiado en confesiones”.

La nota del diario neoyorquino dice que la salida de Murillo de la PGR se da en momentos en que entrará en vigor una nueva ley que separará el cargo del gabinete presidencial y lo someterá a la ratificación del Senado.

The New York Times dice que es improbable que la detención de La Tuta regrese la paz a Michoacán, donde el debilitamiento de Los Caballeros Templarios por parte de las fuerzas de seguridad fragmentó a los grupos criminales, y provocó guerras territoriales y la diversificación a otros delitos como secuestro y extorsión.

The New York Times dice que este “patrón” se ha reproducido en todo México después de que grandes capos son capturados o muertos, como el caso de El Chapo Guzmán, líder del poderoso cartel de Sinaloa.

Finalmente, el diario inglés The Guardian coincide en decir que la captura de La Tuta representa un “ayuda” para Peña Nieto en momentos en que lucha por contener la indignación pública por la violencia, la corrupción e impunidad después del secuestro y presunta masacre de 43 normalistas.

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