"Entreguen a los asesinos de mi amigo, hijos de puta. Tienen hasta el 25 de enero para hacerlo. Si no cooperan, habrá guerra."

Samuel Flores Borrego, "El M3", fue la manzana de la discordia que desató la guerra entre Los Zetas y el Cártel del Golfo.

Que actualmente tiene en vilo a varias entidades vecinas a Tamaulipas, en menos de una década, el capo caído el viernes en Reynosa pasó de ser un policía local que cuidaba las casas de los narcos a un fugitivo de primera línea, cuya cabeza las agencias estadounidenses cotizaron en 5 millones de dólares, igual que a Joaquín "El Chapo" Guzmán.

A Flores le atribuyeron de todo, desde desaparecer agentes federales hasta encabezar matanzas en centros nocturnos, salir ileso de enfrentamientos con las Fuerzas Armadas y de la logística de Ezequiel Cárdenas Guillén, "Tony Tormenta".


En el 2000, cuando Osiel Cárdenas ya había recompuesto al Cártel del Golfo con una treintena de militares desertores autodenominada Los Zetas, Flores fue identificado en las indagatorias de la PGR como un agente de Matamoros encargado de la vigilancia de las casas del capo.

Posteriormente, el tamaulipeco originario de Miguel Alemán fue ubicado en una célula de Los Zetas que integraban Juan Carlos Tovar "El Perro", Pedro Cervantes Márquez "La Pinga" y Ramiro Rangel "El Pelos".

Con ellos, fungió de escolta de Jorge Eduardo Costilla "El Coss", actual líder del Cártel del Golfo y quien, según funcionarios de la PGR, probablemente es el responsable de reclutar a Flores Borrego, pues ambos formaron parte de la Policía de Matamoros.

Flores cobró relevancia, cuando en 2007 las agencias estadounidenses se percataron que por sus teléfonos podían escuchar a "Tony Tormenta", "El Coss" y a Miguel Treviño "El 40". Sus tareas habían dejado de ser menores.

Con base en 37 llamadas telefónicas intervenidas a Flores, además de otras evidencias, el 15 de noviembre de 2007 un gran jurado acusó de narcotráfico a los 11 líderes más importantes del Cártel del Golfo y Los Zetas, contra los cuales la Corte Federal del Distrito de Columbia ordenó las capturas. Flores incluido.
Según el Departamento de Estado estadounidense, para entonces el ex agente ya controlaba las operaciones de tráfico de drogas en Reynosa y Miguel Alemán, y era el encargado de conseguir información sobre los operativos militares y policiacos contra la organización.

El 18 de enero de 2010, ya como un objetivo de la DEA, Flores ejecutó en Reynosa a Víctor Peña "El Cóncord 3", el brazo derecho de Miguel Treviño, quizá el más sanguinario de los líderes de Los Zetas.

Estados Unidos informó a la PGR que, debido a que "El Coss" no quiso entregar al homicida con "El L-40", el Cártel del Golfo rompió alianza y quedó dividido entre Los Zetas, de Heriberto Lazcano "El Verdugo" y "El L-40", y el ala civil encabezada por "El Coss" y "Tony Tormenta".

El crimen que cometió "El M3" detonó una violencia nunca antes vista en Tamaulipas y más tarde en Nuevo León, Coahuila, San Luis Potosí y Veracruz.

El gesto de protección que tuvieron sus patrones, tras matar al "Concord 3", parece ser que fue correspondido.

El año pasado, el diario The Brownsville Herald reportó tres balaceras en Matamoros entre infantes de la Armada y sicarios de "Tony Tormenta". Ahí estaba "El M3" quien ayudó a repeler el ataque y lograron escapar.

Apenas este año, en mantas atribuidas a Los Zetas, lo acusaron de ser el responsable del ataque al bar El Sabino Gordo, en Monterrey, que dejó un saldo de 21 muertos.

Cuando Treviño Morales se enteró de lo sucedido, le dio un ultimátum a Samuel Flores Borrego y a Jorge Eduardo Costilla Sánchez:

"Entreguen a los asesinos de mi amigo, hijos de puta. Tienen hasta el 25 de enero para hacerlo. Si no cooperan, habrá guerra."...

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