Las víctimas ignoradas de la guerra contra el narco

México, 22 ago.- La guerra contra las drogas y sus miles de muertos en México han dejado una estela de niños sin padre, ignorados por las autoridades y con un futuro incierto, dijo hoy el escritor Javier Valdez, autor de “Los huérfanos del narco”.


“Hay una sociedad huérfana. Todos nos sentimos huérfanos, dolidos por los asesinatos, los desaparecidos y, por supuesto, por los niños que no tienen padre” porque han muerto o desaparecido, señaló en una entrevista con Efe.


Valdez, de 48 años, atribuye esta orfandad a los efectos de la guerra que el Gobierno declaró a finales de 2006 a los cárteles de las drogas y que, según cifras oficiales, ha dejado más de 100,000 muertos en todo el país.

“Somos carne de cañón, somos las víctimas; estamos en medio (de la guerra) y ponemos los muertos”, dijo este periodista originario del norteño estado de Sinaloa sobre esta violencia vinculada al narcotráfico que transformó a México en “un hospital siquiátrico, un inmenso panteón y en un orfanatorio”.

Experto en temas del narcotráfico, Valdez ha escrito libros con ópticas diversas como “Malayerba”, “Miss Narco”, “Los Morros del Narco” y “Levantones”.

Ha sido premiado con el María Moors Cabot y por el Comité para la Protección de los Periodistas de Nueva York, en reconocimiento a su trabajo como reportero.

En su nuevo libro, “Los huérfanos del narco”, Valdez entra a “la intimidad del dolor” de los niños cuyos padres -periodistas, empresarios y trabajadores- murieron a causa de esta violencia. El libro no cita casos de hijos de narcotraficantes muertos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad o entre cárteles rivales.

El autor destacó la importancia de “que la gente sepa que esos niños están sufriendo, están desamparados, lloran a escondidas y que hay un riesgo grave de que se les cancele la esperanza”.

“Eso me parece gravísimo porque es hablar de que no hay futuro”, afirmó el escritor, quien añadió que la cotidianeidad de estos pequeños es un reclamo.

Es una especie de “emergencia nacional y una sacudida” para que la sociedad reaccione a una realidad que muchas veces trata de negar como mecanismo de defensa.

“Estas historias son el patio trasero de este infierno; es caminar sobre escombros”, aseguró Valdez, quien consideró necesario contarlas para romper la invisibilidad de los huérfanos y de sus familias.

Admitió que conversar con “Los huérfanos del narco” ha sido uno de los retos más difíciles desde que empezó a trabajar en temas de narcotráfico, incluida lo “espantosa” que resulta la cobertura de sepelios.

“Son más fuertes de lo que uno cree, no están callados, no están rendidos; están tristes, están perdiendo, uno, dos, tres, cuatro rounds de la lucha, pero les esperan muchos más”, señaló.

“Son nuestros héroes, nos enseñan a la ciudadanía la heroicidad que hemos perdido, el coraje”, apuntó.

Valdez celebró que los niños no hablen de venganza, aunque sí muestran enojo y frustración, y pidió al Gobierno una política que les garantice un futuro viable con apoyos para que reciban terapia y puedan acudir a la escuela.

Aunque reconoció que este libro puede parecer el cierre de un ciclo sobre la temática, señaló que quiere seguir contando de “la gente que va a seguir viendo estos problemas”.
“En mi trabajo periodístico estoy caminando sobre escombros, sobre ruinas, sobre lo que queda del país y yo lo quiero contar”, señaló.

“Escribir es un acto de esperanza de que esto cambie y si dejo de hacerlo, dejaría de ser periodista”, dijo Valdez, quien adelantó que quizá su próximo libro verse sobre la historia de uno de los grandes jefes del narcotráfico.

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