México es el mismísimo infierno dice “El Cochiloco”

Para el actor mexicano, Joaquín Cossío, intérprete del personaje “Cochiloco”, México en la actualidad vive en el infierno por la criminalidad. 
Dijo que la metáfora literaria en la que se afirma que la tierra es el mismo infierno, pareciera que se ha convertido en una realidad visible y palpable, que se repite en todas las entidades de la República, durante la jornada de Los Diálogos Interdisciplinarios.

Por la Paz, organizados por la Universidad Veracruzana (UV), el artista señaló que el infierno en México significa hombres colgados de los puentes, desaparición de estudiantes y mujeres abandonadas con máscaras de cerdos.


“Me parece que el cliché literario ha dejado de ser una metáfora para convertirse en una verdad evidente y triste, en donde el crimen impune existe y en donde la gente más vulnerable es la que padece y sufre los embates de este desorden y desequilibrio de poder. 

Dijo que en este escenario violento el Estado tiene mucho que ver, ya que incluso hay personajes que administran el poder que tienen que ver con los grupos de la delincuencia organizada. 

Consideró que lamentablemente, no ve acciones que permitan suponer que en un futuro próximo las cosas pudieran cambiar, “soy pesimista porque estoy convencido, las cosas van a empeorar, pues la clase política actual es la peor de décadas, “el trabajo que hacen es de pena y de bastante vergüenza”, afirmó ante los seguidores que se reunieron en una de las salas del Museo de Antropología de Xalapa. 

Al mismo tiempo estimó que en el país se vive una paz simulada, en donde los medios de comunicación construyen realidades de cosas, que no son las que realmente ocurren. 

Y aquí tampoco vio un cambio positivo pues el poder político y económico se emparentan. 

Personalmente, dijo sentirse apenado de no poder hacer mucho para cambiar el panorama de violencia, “a lo más que he llegado es a disentir de una realidad, pero no hago nada, o he hecho muy poco, pero me queda una alternativa que mi trabajo sea un paliativo para la gente” subrayó. 

Y señaló que contrario a él, hay actores muy radicales como Daniel Jiménez Cacho, Damián Alcázar o Arcelia Guerrero, que son verdaderos activistas de los hechos que adolece el país. 

“Los actores tenemos una mala reputación de que vivimos de alguna manera de la banalidad y lo superfluo pero eso es cuestión de la industria, aunque hay muchos que demuestran su compromiso con lo que se vive en esta nación.

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