El Mayito Flaco y la inundación de "meth" en EU

Sólo existe una fotografía de él: blanquísimo, cutis terso, mejillas salpicadas de rosa. Sus ojosnegros miran hostilmente a la cámara y sus labios color violeta se curvan ligeramente en una mueca de puchero.

Un joven que mira de frente, cejudo, de cabello negro y abultado. Parece la típica fotografía de un adolescente que posa para el fotógrafo del colegio, ansioso porque termine el ritual anual.

El retrato de este joven llamado Ismael Zambada Sicairos, contrasta con las imágenes en filtros de colores que sus hermanos subían a Twitter e Instagram —como se ha vuelto costumbre entre los narcotraficantes mexicanos— exhibiendo excentricidades, lujos y excesos.

Ésta se convertiría en la única foto pública de uno de los hijos menores del fugado 

narcotraficante Ismael El Mayo Zambada, líder del Cártel de Sinaloa, y el 16 de enero de 2015 la fiscal del Distrito Sur de California, Laura Duffy, exhibía su retrato despojándolo del anonimato.

La actitud discreta de Ismael Zambada y el anonimato sería clave para que este hombre acabara convertido en el nuevo drug lord de las metanfetaminas. Ismael Zambada Sicairos, de 32 años, diversificaba desde 2011 el negocio del cártel sinaloense, que traficaba desde la década de los 90 cocaína y marihuana a ese país, creando una red con más de 117 asociados distribuidos en Asia, Centro y Sudamérica para producir y traficar metanfetamina.

La Fiscalía federal lo colocaba en el mismo peldaño que a su padre: como cabecilla y responsables del “tsunami” de metanfetaminas que inundaba el sur de Estados Unidos. Autoridades detectaron que Zambada Sicairos arreglaba la compra de productos químicos para la fabricación de la droga alrededor del mundo.

Su red criminal incluye países como China, Filipinas, Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú, Panamá, Costa Rica, Honduras y Guatemala. Hasta hoy, ni las autoridades mexicanas ni la Administraciónpara el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) han logrado capturar a Zambada Sicairos.

Una investigación de El Universal revela que en los últimos seis años autoridades del Departamento de Justicia de EU han registrado un incremento de 300% en las incautaciones de metanfetaminas en la frontera con México.

En 2009 la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) decomisó en estados de la frontera sur apenas 3 mil 278 kilos de metanfetamina, mientras que en 2014 incautó 13 mil 047 kilos de la droga. Documentos y archivos obtenidos a través de fiscalías estadounidenses y dos informes desclasificados del Departamento de Justicia revelan que 90% de los cargamentos provienen de los cárteles mexicanos. La organización delictiva que lidera el tráfico de metanfetaminas es el Cártel de Sinaloa.

Mexican Meth

La metanfetamina mexicana está inundando calles de los estados fronterizos del sur de Estados Unidos. Diariamente cargamentos de cárteles mexicanos llegan a ciudades de California, Arizona, Nuevo México y Texas. Según el informe Pandillas más allá de las fronteras, elaborado por el Departamento de Justicia de California, hasta hace 25 años la mayor parte de la metanfetamina era “cocinada” al norte de Estados Unidos por pandillas de motociclistas.

El éxito del Mexican Meth, como le llaman los usuarios, radica en la pureza y potente efecto, que contrasta con aquellas que se producían en pequeños laboratorios montados en casas rodantes y apartamentos, y que eran rebajadas hasta en 50%.

Otro informe que presentó el área de inteligencia de la DEA en octubre de este año, denominado Evaluación nacional de los riesgos de la droga, destaca que desde hace seis años el crecimiento de la metanfetamina se volvió incontrolable. Según el área de inteligencia de la dependencia, el Cártel de Sinaloa es el que más metanfetamina ha logrado traficar a Estados Unidos; sin embargo, otras organizaciones delictivas tienen presencia en los estados fronterizos.

En California han detectado la participación de otros cárteles en el trasiego de la droga, como La Familia Michoacana y el Cártel Jalisco Nueva Generación; en Arizona, los Beltrán Leyva, y en Texas, Los Zetas y el Cártel del Golfo.

Destacan que 90% de la metanfetamina traficada hacia Estados Unidos se produce en megalaboratorios en México. El precursor químico utilizado es el fenil-2-propanona (P2P), en sustitución de la efedrina y seudoefedrina, cuya regulación a nivel global se ha intensificado ante el alza en la producción de esta droga.
Cárteles creativos

En Colorado, un cargamento fue descubierto dentro de galones de leche; en California, los paquetes cayeron del cielo desde un dron que sobrevolaba el área; en Texas, más de 20 mil pastillas fueron caramelizadas, coloreadas y empacadas como dulces. En San Ysidro, California, se encontró en botellas de jugo de manzana. En Texas, bolitas de látex fueron introducidas en cocos. En California fueron mezcladas con cera que vertieron en veladoras de cristal con santos mexicanos estampados.

La metanfetamina ha sido la droga con la que los cárteles mexicanos han desarrollado más estrategias de trasiego hacia Estados Unidos.

Sin embargo, el método que puso en alerta al Departamento de Seguridad de Estados Unidos son los drones o aviones no tripulados. Los cárteles de la droga han comenzado a comprar estos pequeños aparatos que pueden ser manejados a kilómetros de distancia y son capaces de transportar hasta cinco kilos de carga.

Como los cárteles mexicanos aún no están familiarizados con este método, han comenzado a reclutar jóvenes para operarlos.

Apenas el 12 de agosto de este año, dos jóvenes, Jonathan Elías y Brayan Valle, fueron acusados ante la Fiscalía de Distrito del Sur de California por manejar un avión no tripulado cargado con droga.

Estados Unidos destacó que esa fue la primera incautación de narcóticos internacionales que implicó el uso de drones por narcotraficantes mexicanos. El dron cruzó el 28 de abril por un campo agrícola en Calexico, frontera con Mexicali, Baja California.

“Con una seguridad fronteriza reforzada, los traficantes de drogas han ideado cualquier método concebible para mover sus droga sobre, debajo y a través de la frontera. Hemos encontrado túneles, sus aviones Cessnas, sus motos de agua, pangas y ahora hemos encontrado drones”, dijo la fiscal de California, Laura Duffy.

Alianza con pandillas


Aunque las autoridades de Estados Unidos responsabilizan de la nueva epidemia de metanfetaminas a los cárteles mexicanos, también reconocen que en los últimos años han sido pandillas estadounidenses las que resguardan los traslados de esta droga.

La primera alianza que el Departamento de Justicia registró fue en 2011, cuando la Mexican Mafia, una pandilla carcelaria de origen hispano —y una de las más sanguinarias de los últimos tiempos— se unió a La Familia Michoacana para el resguardo de sus cargamentos.

La acusación, a la que tuvo acceso El Universal, detalla que de junio de 2011 a julio de 2013 cuatro lugartenientes de La Familia Michoacana coordinaron el tráfico de cientos de kilos de metanfetamina de México a Los Ángeles, California.

Para proteger los cargamentos pagaban hasta 300 mil dólares a la Mexican Mafia. Sus servicios incluían pandilleros que escoltaban la droga durante el traslado desde la frontera hasta Los Ángeles y otras ciudades de California, así como cobradores que aseguraban que los clientes cumplieran con los pagos.

La Mexican Mafia denominó a esta alianza El Proyecto, y se formalizó el 3 de abril de 2011 en Michoacán; líderes pandilleros viajaron a México para pactar los acuerdos que “daban rienda suelta” a La Familia para la venta de metanfetamina en zonas de control de la pandilla.

Aumenta el consumo

Según la Encuesta Nacional sobre Uso de Drogas y Salud de Estados Unidos, presentada en octubre pasado, los consumidores de metanfetaminas crecieron 35% en solo un año. En 2013 se reportó que un millón 186 mil personas consumían metanfetaminas, mientras que la más reciente encuesta, realizada en 2014, arroja que ahora la usan un millón 600 mil personas.

Destaca que fue a partir de 2013 que el consumo de drogas en personas mayores de 50 años iba en aumento, y esto se debe al envejecimiento de la generación nacida tras la Segunda Guerra Mundial, baby boomers, cuya tasa de uso ha sido históricamente más alta que la de personas en el mismo rango de edad en años anteriores.

Pero los cuerpos de estos usuarios mayores no son capaces de resistir los efectos de la potente droga. En California, autoridades han comenzado a llamar a la epidemia Silver Tsunami, una droga que va en ascenso rápidamente.

“En San Diego, una mujer de 70 años murió de enfermedad cardiaca con toxicidad de la metanfetamina. Esta mujer no era una anomalía. Tenemos un tsunami de plata de metanfetamina”, dijo la fiscal federal de California, Laura Duffy, hace un par de semanas.

Pese a los esfuerzos de combatir a los cárteles mexicanos en ambos lados de las fronteras, el tsunami de metanfetamina mexicana es más más puro y barato que nunca en la historia.

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