LA VIOLARON Y ASESINARON SIN PIEDAD "por ajuste de cuentas", su papá era narco

Han salido a la luz pública documentos de la corte que revelan información desgarradora. El caso del homicidio de Adriana Coronado, la niña de 14 años cuyo cuerpo sin vida apareció tirado en un paraje al oeste de Houston, días después de que se emitiera una alerta Amber por su desaparición, ha causado conmoción en todo Texas.

La niña desapareció el sábado y se levantó una alerta amber desde el lunes. El cuerpo presenta varios disparos de arma de fuego.

Presuntamente, Adriana fue asesinada a manera de un "ajuste de cuentas" por ser testigo de la muerte de su padre César Coronado quien tenía un historial delictivo en México y Estados Unidos por tráfico de drogas.

El hallazgo


El hecho ocurrió el 9 de octubre de 2015 cuando César Vladimir Coronado intentaba cruzar la frontera hacia México.

El cuerpo de la pequeña se produjo tres días después de que el cadáver de su padre, César Vladimir Coronado, y su camioneta aparecieran quemados al norte de Houston.
En dichos documentos se da cuenta de que la niña no sólo fue asesinada, sino que también fue violada y su cuerpo fue quemado.

Cuando se halló el cuerpo de la niña, los investigadores también encontraron casquillos de pistola 9mm y una toalla que contenía vellos púbicos y semen.

Los investigadores del caso creen que Coronado y su hija Adriana fueron asesinados por la participación del hombre en actividades de narcotráfico, con José Jaime Solís Jr., quien se encuentra detenido en Houston bajo cargos de posesión y distribución de drogas.

Coron

ado, según los documentos, era un participante de alto nivel en la organización de tráfico de drogas. 

Las atroces muertes de padre e hija, según se describe en los documentos, se produjeron como consecuencia de una operación fallida de tráfico de drogas en la que se decomisaron 16 kilos de cocaína y $48,000 en efectivo.

Al ser interrogada la madre de la pequeña fallecida sobre si tenía conocimiento del historial delictivo de su marido, ella mencionó que había ocasiones cuando lo oía platicar en el teléfono en un tono más alto de lo normal y entonces le preguntaba si todo estaba bien. Pero el esposo siempre terminaba sus cuestionamientos diciendo:
“No te metas en mis asuntos por favor”.

Hasta la fecha, la policía continúa buscando a los responsables de estos desgarradores actos.

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