‘Alfredillo’, el hijo de ‘El Chapo’ que cayó en la trampa de la DEA por culpa de los gemelos Flores

Sin saberlo, Alfredo Guzmán Salazar colaboró para que la DEA consiguiera la primera grabación de su padre, Joaquín El Chapo Guzmán.

Esas mismas grabaciones sirvieron para inculpar a Guzmán Salazar en una corte federal en Illinois, Estados Unidos.

En 2008, cuando tenía 22 años, Guzmán Salazar, Alfredillo o JAGS,  operaba como coordinador de logística del cártel de su padre. Parte de su trabajo era coordinar las entregas de cocaína y heroína a Estados Unidos y los envíos de efectivo de ese país a México provenientes de la venta de droga, según documentos judiciales de las cortes estadunidenses.

Pedro y Margarito Flores, mexicoamericanos, gemelos idénticos, distribuidores de cocaína en Chicago, Illinois, y otros siete estados estadunidenses, que operaban desde Guadalajara, eran grandes clientes  de los Guzmán, los Zambada y los Beltrán Leyva. 

Se habían mudado de Chicago a Guadalajara cuando por primera vez una investigación llegó hasta ellos como la cabeza de una gran red de distribución y venta de cocaína.

Desde ahí llegaron hasta la sierra de Sinaloa, donde conocieron e hicieron negocios con Ismael El Mayo Zambada y El Chapo Guzmán.

Eso, hasta que los dos capos de Sinaloa rompieron relaciones con los Beltrán Leyva y ambos les pusieron, cada uno, un ultimátum: hacer negocios con los dos bandos ya no era posible, tenían que decidirse por uno.

Los gemelos, atemorizados de ser socios de uno y rivales del otro, decidieron por una tercera opción: ni los Beltrán ni los de Sinaloa, la DEA.

Lograron un trato: colaborarían con pruebas contra los narcotraficantes a cambio de protección y un acuerdo con la fiscalía. Durante meses grabaron decenas de conversaciones en persona y telefónicas con socios y proveedores, varios de apellido Guzmán y Zambada.

Alfredillo era uno de sus contactos con la facción Guzmán del cártel de Sinaloa y fue uno de los primeros en ser grabado.

El 9 de noviembre de 2008, Margarito Flores llamó a Alfredillo para acordar un cargamento de 20 kilogramos de heroína. El trato quedó hecho. Intercambiaron números de teléfono de sus contactos ymensajeros en Estados Unidos. La llamada quedó grabada.

Tres días después, otras tres llamadas. En la madrugada Alfredillo informa que no serán 20 sino 18 kilos. Luego pregunta por qué no han recogido el cargamento en Estados Unidos. A las 10:44 de la noche, Pedro le avisa que su gente irá al día siguiente.

El 13 de noviembre, Alfredillo recibe una llamada: los gemelos recogieron el cargamento, pero que fueron 20 kilos, no 18.

Lo que no sabía era que el hombre que recibió la heroína…  era un agente encubierto.
Esos 20 kilogramos fueron los que llevaron a la primera conversación grabada con El ChapoGuzmán.

Los gemelos habían recibido otros 13 kilogramos de los Zambada. Ambos envíos fueron decomisados por la DEA una vez en Estados Unidos, pero sus proveedores no lo sabían. Los Flores avisaban de cada cargamento.

La heroína que recibieron era de buena calidad: pureza de 94 por ciento. Pero los gemelos usaron como pretexto que era de mala calidad para lograr hablar con Zambada y El Chapo. Empezaron por llamar a Alfredillo, le dieron un número celular “limpio” para que su papá pudiera comunicarse con Pedro Flores. Necesitaban hablar con él.

Luego llamaron a Juan Guzmán Rocha, Juancho,  primo de El Chapo, tío de Alfredo. Una anotación en la bitácora de los hermanos Flores entregada a la DEA: esa fue una llamada hecha en este momento, es la 1:49 am. Noviembre 15. Juan (Guzmán Rocha) me llamó sobre un trabajo que El Mayo me había dado y que yo delaté (ante la DEA). Y yo mentí y me quejé sobre la calidad y lo discutimos para ver si consigo una llamada con El Chapo, para ver si podemos negociar el número (precio) de los veinte (kilos de heroína) que me acaba de entregar.

La llamada que esperaban llegó el 15 de noviembre a las 8:45 de la noche: Joaquín Guzmán Loera. Alfredillo había pasado el recado a su padre. Pedro Flores le pidió al capo que bajara el precio de 55 mil dólares a 50 mil por kilo bajo la excusa de que habían recibido una de mala calidad de Zambada y eso les estaba dañando el negocio. El líder del cartel de Sinaloa aceptaba el trato.

Veinticinco minutos después Pedro aprovecha para llamar a Alfredillo.
—Pedro: Las de ayer estuvieron muy buenas
—Alfredo: ¿De cuáles hablas?

—Pedro: Los 20 (kilos de heroína). Le estaba diciendo a tu viejo (El Chapo) ahorita para ver si había oportunidad de que nos manden otras cinco. No sé si las tengas. Porque voy a depositar el chequepor esas (los 20 kilos) mañana. Ve si tienes otras cinco y avísame.

El 24 de noviembre Pedro le asegura a Alfredo que va a hacer el pago de un millón de dólares. Pero dos días más tarde no había pago. Alfredillo insiste, su mensajero no ha recibido el pago prometido.  En otra llamada Pedro le dice que utilizó el dinero para algo más y que va a juntar otro millón de dólares y hará el pago el día siguiente.

Cuatro días después, la DEA sacó a los gemelos Flores y a toda su familia de México. Alfredillo tenía razón. Los gemelos estaban retrasados con los pagos, demasiado endeudados y no recibían dinero porque los últimos cargamentos estaban siendo decomisados.

El caso estaba armado: la DEA y la fiscalía de Illinois habían conseguido la grabación que inculparía a El Chapo Guzmán gracias, en gran parte... a su hijo Alfredillo.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Cargando ...