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Cómo perdió El Chapo Guzmán la guerra por el control del Cártel de Sinaloa

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La detención de El Licenciado podría agudizar la guerra por el liderazgo del Cártel de Sinaloa, entre su hijo El Mini Lic, los hijos de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo y su hermano, Aureliano Guzmán Loera, El Guano. El Chapo perdió la guerra y El Mayo Zambada podría convertirse en el principal líder del cartel de Sinaloa.

Tras la última detención de El Chapo Guzmán, entraron en pugna tres fuerzas por el control del Cártel de Sinaloa.

Desde que El Chapo fue extraditado a Estados Unidos la violencia se recrudeció en Sinaloa. Los homicidios en los primeros cuatro meses del año sumaron 492 (el año pasado en el mismo periodo fueron 330). La entidad sufre una de sus peores crisis de seguridad, sin que el gobierno estatal a cargo de Quirino Ordaz Coppel pueda hacer algo por contener la violencia. Los policías locales no pudieron y se tuvo que recurrir a el Ejército y la Marina, que tampoco han logrado frenar la violencia.

Las autoridades mexicanas prevén que con la detención de López Núñez los enfrentamientos y ejecuciones disminuyan.

La periodista e investigadora Anabel Hernández afirmó que dicha guerra empezó desde antes de la extradición a EU de Joaquín Guzmán Loera, cabeza del Cártel de Sinaloa. “El Chapo Guzmán ha perdido la guerra”, asegura.

Esta guerra interna en el Cártel de Sinaloa inicia realmente después de la tercera detención del Chapo Guzmán, en enero del 2016.

Desde ese momento El Chapo empieza a perder un verdadero poder sobre el Cártel de Sinaloa y es cuando inicia la disputa interna por quién va a ser el sucesor del capo. La primera expresión pública de esa guerra la tuvimos con el ataque a la casa de la mamá de Guzmán Loera. Otro episodio público y cruento de esta batalla fue el secuestro de sus hijos en Puerto Vallarta, en el restaurante La Leche. El primer rostro de la traición interna era Alfredo Beltrán Guzmán, sobrino del Chapo, hijo de Alfredo Beltrán Leyva, en esta disputa intestina por el control del cártel, señala Anabel Hernández.

Es evidente que el grupo de Dámaso López Núñez es el grupo de la facción del Chapo Guzmán más poderosa, es evidente que los hijos del Chapo Guzmán realmente no tienen cómo disputarle el poder a Dámaso López Núñez. Ha sido una guerra fallida para los hijos del Chapo Guzmán, afirma la periodista mexicana.

Dámaso López Nuñez. El Licenciado, peleaba por el liderazgo del cártel de Sinaloa al momento de su detención. Así se despeja el camino para que Ismael El Mayo Zambada, asuma el control pleno del llamado cártel del Pacífico.

El Mayo Zambada, factor de estabilidad en el Cártel de Sinaloa

“Los líderes —bajo cualquier circunstancia— siempre han sido Joaquín Guzmán Loera e Ismael Zambada García. Mientras uno de los dos viva seguirá operando con la misma fuerza”, dijo a El País, Alejandro Sicairos, analista en temas de crimen organizado.

El Mayo es uno de los fundadores de la organización criminal y ha intentado poner orden entre sus filas ante la pugna abierta entre El Licenciado y la familia de El Chapo Guzmán.

“Hasta donde tengo entendido se ha mantenido al margen. Ha apoyado a su compadre, al Chapo Guzmán, en el rescate de sus hijos, en la negociación del rescate de sus hijos. Tengo entendido que pese a que el Mayo Zambada sigue en su corazón como amigo y leal al Chapo Guzmán, operativamente hablando se ha mantenido al margen de esta disputa”, describe en entrevista Anabel Hernández.

Ismael Zambada García, de 69 años, es uno de los delincuentes más buscados en México y Estados Unidos. La Procuraduría General de la República (PGR) ofrece una recompensa de 30 millones de pesos (poco más de un millón y medio de dólares) a quien brinde información sobre su paradero. Las autoridades ministeriales lo acusan de delincuencia organizada, delitos contra la salud, acopio de armas y lavado de dinero. Es uno de los 122 objetivos prioritarios del Gobierno de Enrique Peña Nieto. En enero de 2003, fue acusado por un Jurado Federal de Washington por tráfico de drogas. El Departamento de Estado también ofrece una recompensa de 5 millones de dólares a quien ayude a su ubicación. El Mayo Zambada nunca ha sido capturado.

Según las autoridades estadounidenses, la gente a cargo de Zambada García recibe toneladas de cocaína por vía marítima desde Colombia. Después de recibir la mercancía, los miembros de la organización la transportan a través de aviones, camiones y autos, para llevarla al otro lado de la frontera que divide a México y a Estados Unidos. El Departamento del Tesoro de EE UU ha señalado a una serie de empresas con operación principalmente en Sinaloa y que están a cargo de la familia de Zambada como parte de una red que se encarga de lavar el dinero producto de la venta de narcóticos.

El cártel de Sinaloa no cuenta con una estructura jerárquica definida, pero sus líderes más importantes han sido Joaquín Guzmán Loera, Ismael Zambada García y Juan José Esparragoza, según el sitio especializado Insight Crime. “El Chapo, El Mayo y El Azul tienen sus propias organizaciones autónomas que cooperan entre sí, mientras que las operaciones del cartel en el extranjero, e incluso en el interior de México, generalmente son tercerizadas a través de socios locales”, se expone en un análisis sobre el crimen organizado. Zambada, dice Alejandro Sicairos, siempre ha cuidado que no se desaten rupturas internas para “que no se le eche a perder el negocio”. En cambio los hijos de Guzmán Loera, denominados Los Chapitos, se han mantenido en una posición más beligerante a fin de suplir a su padre dentro del cártel.

El Gobierno federal y Estados Unidos consideran al capo —también apodado El Quinto Mes— como un factor de estabilidad dentro del cartel, dice Sicairos. Pese a su edad y a sus malas condiciones de salud, sigue coordinando el envío de cargamentos de droga. “No le gusta que le echen a perder la estabilidad que necesita para operar, por eso ha buscado arreglos a las pugnas internas. Ahora Los Chapitos tendrán que trabajar bajo la línea que él marque”, apunta. Sobre el papel de El Azul, menciona que no hay mucha claridad sobre la función que desempeña actualmente, mientras que El Guano controla la zona de Badiraguato, la cuna del Chapo. “Él trabaja de manera aislada, no hay elementos para decir que está coordinado con los hijos del chapo, al contrario también parece que les está peleando el control del cártel”, expone.

Para el analista sinaloense Sicairos, la detención de El Licenciado crea la condiciones para que su hijo El Mini Lic, los hijos de El Chapo y Aureliano Guzmán Loera, El Guano, se sienten a negociar. Pero Martín Barrón Cruz, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales, no opina lo mismo. Él considera que existe el riesgo de que el descendiente de Dámaso quiera asumir las funciones que realizaba su padre y esto lo lleve a mantener la guerra intestina en contra de Los Chapitos. “La disputa continuará y esto puede llevar a un incremento de la violencia”, advierte. Además El Mini Lic, destaca, puede cobrar venganza en contra de quienes hayan traicionado a su padre, en caso de que alguien dentro de la organización haya contribuido a su detención. “En el operativo de captura no hubo violencia, lo que hace suponer que fue delatado. Si fue así habrá algún tipo de ajuste”, considera.
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