‘El Ojos’ armó una red de mil ‘mototaxis’ en Tláhuac

Drogas, restaurantes, antros y chelerías no eran los únicos negocios de Felipe de Jesús Pérez Luna, El Ojos, tenía uno del que obtenía hasta medio millón de pesos semanales y que se convirtió en su emporio ilegal, los mototaxis.

Desde hace cinco años, cuando comenzó a crecer su control en Tláhuac, Xochimilco, Iztapalapa y el municipio de Chalco, El Ojos inició la compra de mototaxis, para utilizarlos en la venta de droga. Primero pagó por ellos 20 mil pesos y después 16 mil, como señalan algunos ex dueños.

A sus unidades les cobraba cuenta de 300 pesos semanales, que eran anotados en cuadernos, en los que estaba el nombre del operador y el número económico asignado.

Investigaciones de seguridad indican que los mototaxis que adquirió le servían para transportar la droga a narcomenudistas a su servicio y como halcones.


Las autoridades locales señalan que Pérez Luna dispuso que sus mototaxis fueran identificados en las calandrias con lonas negras y amarillas, como los 50 que realizaron los bloqueos el día de su muerte.

Tláhuac es la tercera delegación con menos transporte concesionado, pues solo tiene 64 recorridos de microbuses y la atraviesan cerca de 15 rutas.

Según la Procuraduría General de Justicia capitalina, El Ojos armó su propia flotilla, compró las motocicletas y las calandrias y les puso su distintivo, para que operaran por las 12 coordinaciones territoriales de la demarcación. Contaba con 90 unidades por zona.

Como no tenía el control total de la venta de droga, de acuerdo con indagatorias de la procuraduría capitalina, utilizó como halcones a otros mototaxis a los que les pagaba hasta 2 mil pesos semanales, como señaló en días pasados el jefe de Gobierno de Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera.

La flota del hombre oriundo de La Nopalera, abatido el pasado 20 de julio por personal de la Marina, llegó a sumar mil unidades, que le sirvieron para vigilancia mientras hacía negocios o se encontraba en una de sus casas de la misma colonia, ya que disputaba el control del narcomenudeo con Gastón Montealegre, El Gastón.

De acuerdo con las indagatorias, El Ojos decidió sumar un servicio más a su negocio ilegal, el de seguridad obligada para aquellos que no le vendían las motos.

Les cobraba 200 pesos semanales para que pudieran prestar servicio por cualquiera de las calles de Tláhuac, sin que sufrieran algún “accidente”.

Las cuotas se entregaban en lugares como dos chelerías en la colonia Del mar, en una casa de la calle San Simón Álvarez, colonia Conchita Zapotitlán, y en un comercio de comida en avenida Las Torres y calle More, señalaron mototaxistas que pagaban cuotas de protección.

También las recibían en el bar MK Club y en el restaurante La carreta del pacífico.

Aquellos que se negaban dejaban de operar, simplemente no aparecían; incluso, la procuraduría tiene abierta una indagatoria por la desaparición de por lo menos 30 jóvenes.

Los mototaxistas de Tláhuac estaban agrupados en asociaciones civiles, con una mesa directiva, un líder, tesorero y vocales, menos los de El Ojos, quien dispuso que su hijo Miguel Pérez y su hermano Víctor Manuel Pérez se encargaran del control de sus unidades ilegales, mismas que realizaron bloqueos el día que fue abatido.

Sin embargo, en agosto de 2014, su hermano fue acribillado por tres personas que entraron en su casa de Zapotitlán. De acuerdo con investigaciones oficiales la orden fue dada por El Gastón.

Los mototaxistas también le servían a El Ojos para cuidarse de otro grupo de narcomenudistas que buscó incluso secuestrar a su sobrina Berenice, hija de Leticia Pérez Luna, en enero pasado, pero lo evitó la intervención de la policía.

Testimonios recabados omprueban que todos los viernes de 9 a 17 horas tenían que presentarse los mototaxistas en la casa donde fue abatido El Ojos, para dejar sus 200 pesos por concepto de protección.

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