Preocupa a EU técnicas terroristas de CJNG y Los Zetas.

La probable adopción de técnicas insurgentes o terroristas por parte de los grupos del crimen organizado en México, que se ve reflejado en el uso ocasional de coches bomba, granadas y lanzagranadas durante sus ataques, es una situación que preocupa al congreso de Estados Unidos.

De acuerdo con información recogida en el estudio “México: Crimen organizado y organizaciones de narcotráfico” del Servicio de Investigación del Congreso estadounidense, tanto las grandes organizaciones como las células han expandido sus actividades a delitos como extorsión, secuestro y robo de hidrocarburos.

El analista en Asuntos para América Latina, June S. Beittel, reporta que por más de una década, miembros del Congreso de EU han convocado a numerosas audiencias sobre asistencia internacional de la Unión Americana hacia México.

La preocupaciones de los legisladores se recrudecieron cuando funcionarios de la Embajada y el consulado de EU, así como elementos de seguridad estadounidenses que trabajaban en el país, fueron atacados en territorio nacional.

“El Congreso ha expresado su preocupación por la violencia y buscó proporcionar supervisión en la cooperación de EU con la seguridad mexicana”, se aprecia en el documento publicado el pasado mes de abril.

En en el informe, June S. Beittel menciona que luego del auto bomba detonado por una organización criminal en el 2010 en Ciudad Juárez, Chihuahua, han seguido otros ataques de este tipo en otros estados fronterizos, como el derribo de un helicóptero de la Armada Mexicana por presuntos miembros del cártel de Jalisco Nueva Generación en el 2015.

“El uso ocasional de coches bomba, granadas y lanzagranadas propulsadas por cohetes, continúa planteando la preocupación de que algunos narcotraficantes mexicanos puedan estar adoptando técnicas insurgentes o terroristas”, advierte el autor de la investigación.

De acuerdo con “La evaluación nacional de la amenaza de drogas”, elaborado en noviembre del 2016 por el Departamento de Justicia de la Unión Americana, el potencial daño de los grupos criminales mexicanos a Estados Unidos es emplear rutas de transporte y células de distribución bajo su control para trasladar drogas ilícitas al país vecino, así como su constante esfuerzo por expandir su presencia, en particular en el mercado de la heroína.

Este informe señala que las organizaciones con mayor impacto son los carteles Jalisco Nueva Generación (CJNG); Juárez, el del Golfo; así como Los Zetas y la organización de los Beltrán Leyva.

Beittel reúne para el reporte del Servicio de Investigación del Congreso de EU que las grandes organizaciones del narcotráfico han operado en México por más de una centuria. Pueden describirse como empresas globales preocupadas por llevar su producto al mercado de la manera más eficiente para maximizar sus beneficios.

“Los grandes cárteles mexicanos son los principales mayoristas de drogas ilegales en Estados Unidos y están ganando cada vez más el control del país vecino a través de alianzas con bandas locales; sin embargo, sus operaciones son menos violentas en territorio estadounidense que en el nacional”.

El analista en Asuntos para América Latina afirma que las organizaciones trasnacionales han estado en constante flujo en los últimos años. A partir del 2006, cuando fueron identificadas cuatro agrupaciones principales, éstas se han fragmentado en otras células.

Eduardo Guerrero-Gutiérrez, director de la firma Lantia Consultores, expuso para el reporte del Servicio de Investigación del Congreso de EU que hasta el 2015 se habían identificado 202 células de la mafia que surgieron de organizaciones mayores. Los estados con el mayor número de este tipo de agrupaciones son Tamaulipas (42), Guerrero (25) y el entonces Distrito Federal (24).

“Muchos funcionarios gubernamentales y políticos estadounidenses tienen inquietudes sobre la capacidad del gobierno mexicano para disminuir la violencia en México y frenar efectivamente el poder de las organizaciones de tráfico de drogas, (DTO, por su sigla en inglés) del país. La dependencia del gobierno actual de una estrategia de apuntar a los capos de las drogas ha reducido la violencia en algunos casos, pero no de manera sostenible. Para algunos observadores, el desafío contra las DTO en México sigue siendo en gran medida un problema de delincuencia organizada o mafia, junto con la corrupción endémica”, concluye el trabajo.

En el 2015, la PGR entregó a través de una solicitud de transparencia un reporte que detalla que en aquel entonces tenían conocimiento de al menos 43 células delictivas en el país que se desprendían de nueve cárteles de la droga del narcotráfico, dos de ellos prácticamente extinguidos.

0 comentarios:

Publicar un comentario