Loading...

Amparan a “El Matapolicías” y a “El Jimmy”, ex jefes del Cártel Arellano Félix

Loading...
Son dos de los más notorios miembros del Cártel Arellano Félix (CAF) de inicios del Siglo XXI. Ambos fueron detenidos a finales de la década pasada, pero el más afortunado recuperó su libertad en 2014. Ahora, el tiempo hace coincidir sus nombres en tribunales de Tijuana, donde fueron favorecidos con sendos amparos contra órdenes de aprehensión que pesan en su contra por delitos similares.

Víctor Magno Escobar Luna “El Pareja” y Manuel Ivanovich Zambrano Flores “El Jimmy” fueron notificados por jueces federales de Baja California del otorgamiento del amparo y protección de la Justicia de la Unión para que queden sin efecto los mandamientos de captura dictados en su contra en 2001 y 2014, respectivamente. Al primero le dieron la noticia en el penal de máxima seguridad “Altiplano”. Al segundo, a través de sus defensores.

Considerados jefes de células del CAF, a Escobar le señalan como uno de los hombres favoritos de su encarcelado patrón Javier Arellano Félix “El Tigrillo”, a su vez, ex jefe de otro de los más temidos sicarios de la organización criminal: Raydel López Uriarte “El Muletas”, también preso. Mientras que al “Jimmy” Zambrano le ubicaban como el escudero de Carlos Herrera Ávalos, alias Gustavo Rivera Martínez o “El P1”, igualmente recluido.

Incluso Zambrano fue rankeado aún más arriba que otros de los miembros del clan buscados en su época. La Procuraduría General de la República (PGR) y agentes del gobierno de Estados Unidos, señalaban que el perfil, más empresarial que sanguinario, colocaba al referido en el grupo de primer contacto de Fernando Sánchez Arellano “El Ingeniero”, entonces a la cabeza del cártel.

Los amparos concedidos a ambos personajes están sustentados en los errores frecuentes de agentes del Ministerio Público o jueces de primera instancia. Los unos que no aportan pruebas suficientes y contundentes. Y los otros, que no realizan la adecuada valoración de dichas pruebas, y solo reproducen las imputaciones ministeriales o les enmiendan la plana a los fiscales, violando con ello preceptos constitucionales. Las resoluciones son de las llamadas “para efectos” y tienen la finalidad de que se repongan los procedimientos y se subsanen los errores para dictar nuevos fallos.


“El Matapolicías”

Más de diez años han transcurrido desde que Víctor Magno Escobar Luna “El Pareja” fue detenido en Tijuana, con algunos de sus secuaces. Aquel 31 de marzo de 2007 contaba con 29 años de edad. Agentes federales le atraparon durante un operativo de cateo en la finca 10267 de la calle Ingenieros Civiles, en la colonia Chapultepec, delegación Centro.

Ex policía municipal, Escobar estaba señalado de ser uno de los principales ejecutores de elementos policiales en la frontera. Fueron muchos los gendarmes caídos entre 2003 y 2007. Por eso al ser capturado, el también llamado “Matapolicías” se cambió el nombre por el de Héctor González Pérez. Con él cayeron otros ex policías y dos mujeres. En la vivienda fueron asegurados tres fusiles AK-47, tres rifles AR-15 y una subametralladora MP-5; una escuadra calibre 9 milímetros marca Glock, cuatro chalecos antibala y dos camionetas.

En otro domicilio ubicado en el número 250 de Avenida Artículo 27, Fraccionamiento Soler, fueron detenidos tres cómplices más, presuntos narcosecuestradores. En el sitio fueron incautadas otras dos armas, una de ellas escuadra calibre 9 milímetros de la marca Browning y un rifle AR-15, además de una camioneta.

Junto con sus matarifes, “El Pareja” -uno de los hombres de mayor confianza de Javier Arellano “El Tigrillo”- fue trasladado a las instalaciones de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (antes SIEDO), en la Ciudad de México, donde rindió su declaración y días después fue arraigado. Un mes más tarde se obtuvo la orden de aprehensión en su contra y los imputados fueron enviados al Centro Federal de Readaptación Social Número 1 “Altiplano”, en Almoloya de Juárez.

El 28 de abril de 2007, vía exhorto y en auxilio del Juzgado Sexto de Distrito en el Estado de Baja California con residencia en Tijuana, el Juez Cuarto de Distrito en Materia de Procesos Penales Federales en el Estado de México dictó auto de formal prisión contra Víctor Magno, dentro de la causa penal 194/2006, por su probable responsabilidad en la comisión de los delitos de delincuencia organizada y privación ilegal de la libertad en la modalidad de secuestro.

Para desgracia del “Matapolicías” no son las únicas acusaciones. Familiares de una víctima de secuestro agravado formularon denuncia por hechos ocurridos el 31 de marzo de 2000. La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) integró la averiguación previa 02623/00/200. Una vez detenido el implicado, un fiscal ejercitó acción penal solicitando la correspondiente orden de aprehensión por el secuestro y asociación delictuosa, ante el Juez Cuarto Penal del Fuero Común en Tijuana, mandamiento que fue concedido, pero que a la fecha no se ha cumplimentado.

Los abogados de Escobar Luna formularon demanda de garantías para allanar el camino de su cliente. El juicio se admitió en el Juzgado Tercero de Distrito de Amparo en Tijuana y, el 31 de enero de 2017, se le negó la protección constitucional. La defensa interpuso el recurso de revisión y, hace unas semanas, el Cuarto Tribunal Colegiado con residencia en Mexicali revocó el fallo para amparar al quejoso contra la orden de captura.

Por unanimidad, los magistrados Fabricio Fabio Villegas Estudillo, David Guerrero Espriú e Isaías Corona Coronado, estimaron que el juez que ordenó la aprehensión de Víctor Magno “sustituyó el actuar deficiente del fiscal dentro de su pliego consignatorio, donde no precisó los hechos y la conducta que se atribuyen al inculpado”. Es decir, el juzgador fue más allá de la pretensión ministerial.

El agente del Ministerio Público enlistó una serie de pruebas, pero no realizó un razonamiento lógico-jurídico de las mismas, según el tribunal: “El fiscal consignante inobservó en forma indiscriminada su obligación mínima de relacionar los medios de prueba en forma tal que ilustraran al Juez natural a efecto de situarlo en las circunstancias de tiempo, modo, lugar y ocasión en que se suscitaron los hechos motivo de consignación; ya que se constriñó a citar cuáles pruebas eran con las que contaban”. Por su parte, el juez se extralimitó al suplir las deficiencias del representante social en sus facultades exclusivas de órgano acusador.

Por lo anterior, fue concedido el amparo al “Pareja” para que el Juez Cuarto Penal de Tijuana anule la orden de aprehensión de fecha 8 de marzo de 2008, y en su lugar emita otra resolución en la que se limite a analizar las circunstancias que el fiscal precisa en su consignación, y destaque que la omisión en que este incurrió, “constituye un impedimento para constatar el acreditamiento del cuerpo del delito y la demostración de la probable responsabilidad, que son presupuestos jurídicos para la emisión de una orden de aprehensión”. O sea, que la niegue y regrese la averiguación previa al Ministerio Público, entidad que posteriormente podría insistir en el ejercicio de la acción penal.

 55 amparos

Víctor Magno “El Matapolicías” ha presentado por lo menos 55 demandas de amparo, quejas y recursos de revisión, contra diversas autoridades, principalmente jueces que llevan procesos penales en su contra y directivos del reclusorio federal  “Altiplano”, a los que acusa de violentar sus derechos fundamentales con actos como incomunicación, tortura y sobre todo falta de atención médica especializada y la negativa a entregarle medicamentos.

Sin embargo, en el presente año Escobar Luna fue intervenido quirúrgicamente debido a una serie de males oncológicos que le atacaron durante los últimos dos o tres años. Por ello su último juicio de amparo pretendió interponerlo contra el director general de “Altiplano”, reclamando de forma específica “la omisión y/o negativa de las autoridades responsables de autorizar mi reubicación de dormitorio o celda, así como la falta de atención médica y de proporcionar las condiciones óptimas para la recuperación post-operatoria”.

Dos demandas más fueron presentadas en agosto de 2017 por parte de una mujer en representación de Víctor Escobar, por falta de atención médica a otro de los padecimientos del interno: hipertensión; y por actos consistentes en incomunicación y negativa a recibir la vista íntima. A pesar de que el juez amparista concedió al quejoso la suspensión del supuesto abuso, en una cédula de notificación, el reo informó al impartidor de justicia: “Su Señoría le informo que todavía no dejan pasar a mi familia a la visita, que dicen que porque trae imagen inusual, y mi esposa no trae nada indebido, por favor le agradecería si autoriza a un actuario para que de fe. Gracias”.
Loading...

0 comentarios:

Publicar un comentario